"La historia la hacen aquellos que rompen las reglas" Carl Brashear

2008/08/07

USAIN BOLT





Santiago Segurola, Diario Marca (3-8-2008)


Si todo es como parece, en dos semanas Usain Bolt será una celebridad mundial. Sólo tiene que ganar la final de 100 metros, trabajo complicado, pero no imposible. Por algo es el hombre más rápido de la historia. Una victoria transformará su vida: anunciará marcas deportivas, relojes caros y será la imagen de Jamaica, la isla que ha producido sprinters excepcionales, pero ninguno de ellos ha ganado la medalla de oro. Si todo es lo que parece, Bolt viajará en primera clase, le acompañarán abogados, agentes, fisioterapeutas y toda la corte que se adhiere a los grandes campeones. Sin embargo, Bolt era un semidesconocido que mascaba chicle como una ametralladora, un pasajero de 21 años en el vuelo de Londres-Pekín que viajaba en una categoría intermedia, con evidentes dificultades para acomodar su 1,96 de estatura a las estrecheces de su asiento. Nadie le pidió un autógrafo. Una azafata se sorprendió cuando le dijeron que volaba con el hombre más rápido del planeta. “¿Sí, quién es? ¿Ese chico alto de ahí atrás?”.


Diez horas después, Bolt emergió entre los últimos del pasaje que abandonaron el avión. A la salida del finger esperaba un reducido número de periodistas de la televisión y agencias oficiales. Estaban nerviosos porque tenían que obtener imágenes de un famoso al que no conocían. Bolt había viajado con su entrenador Glenn Mills y cuatro acompañantes del equipo jamaicano. Algunos emergieron del avión antes que él. '¿Es él, es él?, ¿eres Bolt?', preguntaban angustiados. Se lo preguntaban a cualquiera de los caribeños. El hombre más rápido del mundo les resultaba anónimo.

(…)

Hasta hace tres meses, Bolt era un prometedor atleta conocido por los más irredentos del atletismo. Sólo había corrido los 100 metros una vez en su vida. Todo ha cambiado en este periodo. Batió el récord del mundo (9,72 segundos) en Nueva York y ha bajado claramente de los diez segundos en todas las carreras que ha disputado. Es una figura del mundillo. Le falta conquistar Hollywood, es decir, los Juegos Olímpicos. Usain Bolt tendrá que medirse con su compatriota Asafa Powell y con el estadounidense Tyson Gay, más veteranos y tan rápidos como él. Las apuestas se inclinan por el joven jamaicano. En Londres se paga 8-5 por su victoria. Hay menos confianza en Gay, recientemente lesionado, y en el magnífico, pero quebradizo, Powell.

(…)

Parapetado con sus auriculares, Usain Bolt observó todo aquello con dos gestos. Primero, sonriente. Después, algo tenso. Las cámaras no dejaban de filmarle. Tendrá que acostumbrarse.

3 comentarios:

Jesús dijo...

Es increíble. Me encanta como escribe Segurola.

Un saludo Juanpa!

nestor dijo...

Vamos amigo, fuerza "que no está muerto quien pelea" sigue adelante.
la lucha no se termina y debe continuar.

Como andas con el ¡veranito...la verdad te envidio aunque aqui en argentina ha iniciado a hacer un poquito menos de frio.

buenas vacaciones...cómo anda españa para los olimpicos?


un abrazo

JUANPA dijo...

@JESÚS:

Mira pues ya somos dos a los que nos encanta. Yo de vez en cuando le tomo prestado algún artículo porque en verdad merece la pena leerle.
Ahora me paso por "La vaselina" a ver como está.

Un abrazo!!!!!!


@NESTOR:

Siempre hay que pelear, siempre, rendirse es lo último.
Me pasaré a ver que tal marcha tu blog, que seguro que bien y te cuento.

Un fuerte abrazo!!!!